AP+OCRIGOS, ANÓNIMOS Y ENCAPUCHADOS DE LA SANTA INQUISICIÓN UAMERA

Dr. Enrique Fernández Fassnacht

Rector General de la Universidad Autónoma Metropolitana.
Distinguido Universitario de toda la vida:
Este otro universitario de toda su vida en la UNAM, UAM, CARLETON UNIVERSITY, UNIVERSITY OF OTTAWA, UNIVERSITY OF MINNESSOTA, MACALESTER COLLEGE, y otras instituciones educativas le escribe lleno de esperanzas, ilusiones, y muy buena fe.
Como aseguré al Abogado General y a todas las personas que tuveron a bien darme muy cordial bienvenida a la hora de hacer los trámites primeros de jubilación: intentaría acercarme a usted para lograr la edición de los libros que detallo a continuación:

1.- La publicación de Viajes de Orden Suprema de Guillermo Prieto.
2.- La publicación de Historia de la Revolución de México en contra de la dictadura del General Santa Anna.
Ambas obras han sido ya impresas por Editorial Academia Literaria. Y poseo las galeras íntegras. Al primero hay que añadirle únicamente el prólogo que ya he entregado en su oficina con el ruego de que se la haga llegar al director de publicaciones y al segundo, se completarían los impresos originales al añadirle la impresión de menos de cien páginas consistentes en la presentación del autor, dos capítulos, parte de un tercero y un par de apéndices. Asimismo, se añadiría un prólogo que se refiera: a) a la obra y al autor; b) a la labor editorial de Jorge Denegre Vaught Peña quien, para difundir entre los estudiosos obras de gran importancia que por su rareza no estaba a su alcance, dio a la luz más de medio centenar de libros sobre historia mexicana poniéndolos a su disposición para así coadyuvar a la comprensión de la conquista, el virreinato, las guerras de México contra Estados Unidos, Francia, España e Inglaterra y el período que comprende la Reforma y el imperio, en diversas colecciones, entre las cuales publicó cinco libros referentes a esa época.
Los mencionados en este proyecto han permanecido inéditos desafortunadamente, a pesar del largo tiempo transcurrido desde que fueron impresos.
Y, c) Propongo que alguien perteneciente a este comité editorial tenga a bien escribir sobre la trascendente obra de Anselmo de la Portilla y su muy poca reconocida contribución a salvaguardar la independencia de nuestra Patria.
BENEFICIOS DIDÁCTICOS: Los alumnos del grupo Sf03C, generación otoño del 2008, contribuyeron a la elaboración del prólogo que escribí sobre Guillermo Prieto y exhibo dicha aportación en capítulo aparte. Lo que allí exponemos no está para repetirse pero me permitiré decir algo sobre esta noble figura:

Muerto su padre y quebrantada la salud mental de su madre, Guillermo Prieto queda prácticamente desamparado a la edad de 13 años.El prócer Quintana Roo al darse cuenta de que Guillermo es de gran inteligencia, protector y benefactor providencial le ayuda a obtener un trabajo en la aduana, lo que le permite continuar sus estudios en el Colegio de San Juan de Letrán. Al poco tiempo fundan la Academia de Letrán junto con Manuel Toussaint, y los hermanos José María y Juan Lacunza, cuya característica primordial, era la “tendencia a mexicanizar la literatura”. 
Comenzó su carrera de periodista como redactor del Diario Oficial en la época de otro egregio liberal, Bustamante. Luego ingresó en El Siglo Diez y Nueve, la revista más famosa, entonces.. Colaboró también en el Monitor Republicano y fundó, con Ignacio Ramírez, el periódico satírico Don Simplicio. Afilióado al Partido Liberal fue siempre temible enemigo del gobierno de Antonio López de Santa Anna.  Fue Ministro de Hacienda con Mariano Arista Al terminar la Revolución de Ayutla, fue nombrado administrador general de Correos y fue ministro de Hacienda, otra vez. Participó como diputado del Congreso Constituyente que elaboró la carta magna del 57. Una vez consumado el golpe de Estado contra el gobierno de Ignacio Comonfort, propiciado por Félix Zuloaga con el Plan de Tacubaya, se unió a la causa liberal de Benito Juárez quien inmediatamente lo nombró ministro de Hacienda, cargo que ejerció en el gobierno republicano itinerante, durante la Guerra de Reforma.¡Alto! ¡Los valientes no asesinan!, fueron las palabras con las que Don Guillermo Prieto salvó la vida a  Benito Juárez Guillermo Prieto participó en la redacción de las Leyes de Reforma. Al terminar la Guerra continuó ejerciendo su nombramiento de ministro de Hacienda y fue diputado federal de 1861 a 1863. Exiliado a Estados Unidos porque se opuso a que Juárez continuara en la presidencia itinerante, esperó a la restauración de la República, Prieto regresó a México y fue elegido diputado federal durante cinco legislaturas sucesivas de 1867 a 1877. Durante el porfiriato  fue diputado durante nueve legislaturas seguidas de 1880 a 1896.En 1890 el periódico La República abrió un concurso para determinar quién era el poeta más popular. Ganó Prieto. Usó en sus escritos frecuentemente el seudónimo de “Fidel”. El título de “El Poeta mexicano por excelencia”  se lo dio Altamirano y el populacho también lo designó “El poeta de la Patria”.Literalmente adscrito al romanticismo, es autor de numerosos artículos costumbristas publicados en El Siglo XIX y recopilados en Los San Lunes de Fidel (1923). Sus Memorias de mis tiempos son una sustanciosa crónica de la vida social, política y literaria del siglo XIX mexicano. NO MENOS, la crónica por excelencia—así denominada por Monsivaís—es la de su destierro a tierras queretanas, por imposición de su Altteza Serenísima, Viajes de Orden Suprema. Además de textos sobre historia nacional, compuso El alférez (1840), Alonso de Ávila (1842) y El susto de Pinganillas (1843), entre otras.
Su obra poética se divide en composiciones patrióticas y versos populares inspirados en el folclore. El Romancero, Romance de Iturrigaray, Musa Callejera (1883). Completan su producción poética Poesías Escogidas (1877) y Versos Inéditos (1879). Su estilo se caracteriza por ser desenfadado, desaliñado y con tono popular, al hacer uso indiscriminado de vocablos veraderamente populacheros. Sintetizo: Político, Administrador de los erarios públicos, valiente patriota, enemigo mortal del despotismo, novelista, cuentista, poeta romántico popular, cronista, periodista, ensayista y extremadamente HONESTO, ocupó diversos cargos en el gobierno, le tocó vivir las épocas de la Independencia, la guerra de Texas, la Intervención Francesa y el Imperio de Maximiliano. Murió en 1889, en la miseria, al grado de que hubo de hacerse una colecta para pagar los servicios funerarios. Los restos de este valiente y honrado liberal reposan en la Rotonda de los Hombres Ilustres.
Con el perfil anterior, creo innecesario manifestar que la publicación de su célebre crónica será ejemplar y muy importante para los alumnos de la Universidad, principalmente para aquellos que cursan la licenciatura de Comunicación Social.
DATOS BÁSICOS SOBRE DON ANSELMO DE LA PORTILLA: Recurro al académico de la Lengua, Andrés Henestrosa, para dar noticia de este prohombre:

Nació en Santander, España, el 3 de febrero de 1816; falleció en México, D.F., el 3 de marzo de 1879. Ingresó en la Academia el 28 de enero de 1878 como numerario; silla que ocupó: I (2º).

  Poeta, periodista, historiador, editor. Llegó a México en 1840. En los primeros tiempos se dedicó al comercio. Luego, dedicó íntegramente sus esfuerzos a las letras y a tareas con ellas conexas, lo que era su vocación verdadera.    En 1844 publicó sus primeros poemas. Fundó El Español y El Eco de España, para fomentar la amistad entre España y México. Colaboró en el Diccionario universal de historia y geografía (1853-1856). Fundador, redactor y colaborador en El Católico, El Despertador Literario, El Espectador de México, entre otros periódicos y revistas, en los que publicó novelas, críticas, biografías, artículos bibliográficos, leyendas, síntesis biográficas.
   En 1858, tras de una breve estancia en La Habana, en compañía de José Zorrilla y del editor español Cipriano de las Cagigas, dirigió El Diario de la Marina y quedó en proyecto el que pensaba fundar con sus amigos ya citados, por la muerte de uno de ellos, Cagigas; se trasladó a Nueva York y allí fundó El Occidente.
   Regresó a México en 1862, a raíz de la intervención extranjera. Durante su estancia en el puerto de Veracruz, publicó El Eco de Europa, en cuyas columnas, siempre fiel a su idea de promover la amistad entre México y España, abogó por que las tropas españolas no participaran en la Intervención.
“Regresando yo a México, dice, llegué a Veracruz cuando ya estaban cortadas las comunicaciones con el interior del país. Obligado a detenerme ahí por este motivo, me ocurrió establecer un periódico, con el objetivo de extirpar los temores que inspiraba la coalición europea, y de abogar por una solución pacífica; aunándose a ello la circunstancia de que viniendo el general Prim al frente de la expedición española, el pensamiento de los aliados no podía ser otro que el arreglar en paz las cuestiones de México”.
Este empeño en evitar la intervención de España en los asuntos de México es otro de los testimonios que existen de su lucha en promover la concordia entre las dos naciones. Creía Anselmo de la Portilla que si Prim disparaba un cañonazo en Veracruz, si disparaba un fusil, si derramaba una gota, una sola gota de sangre mexicana, acababa para siempre el prestigio del nombre español, no sólo en México sino en toda la América. Estableció una de las más famosas publicaciones que han existido en México, La Iberia (1867-1876), en cuyo folletín aparecieron, entre otros títulos, La navidad en las montañas (1871), de Ignacio Manuel Altamirano y las Instrucciones que los virreyes de la Nueva España dejaron a sus sucesores (1873).
“El señor Portilla -escribió Pedro Santacilia- es uno de los literatos españoles que mejor manejan y con más elegancia el habla de su nación, y sus obras pueden competir por el estilo con las más afamadas que se publican en la orilla misma del Manzanares. Como periodista, ninguno hay entre nosotros, que le saque ventaja”, agrega.
Este juicio de Santacilia aumenta de mérito si se tiene en cuenta que pertenecían a partidos políticos contrarios: el primero era liberal y conservador el segundo. Publicó: Historia de la revolución de Méjico contra la dictadura de Santa Anna (1853-1855) (1856); Méjico en 1856 y 1857. Gobierno del general Comonfort (1858); Virginia Stewart, la cortesana. Historia de amor, vicio y sangre (Fragmento de unos apuntes de viaje a los Estados Unidos) (1864 y 1868); Cartilla de geografía para los niños (1865); España en México (1871). Y quedaron inéditas unas Cartas de viaje que dirigió al conde José Gómez de la Cortina.

Andrés Henestrosa.

A través de la obra de Anselmo de la Portilla, la primera citada: : Historia de la revolución de Méjico contra la dictadura de Santa Anna (1853-1855), por ejemplo, podemos darnos cuenta de diversos sucesos simultáneos en razón indudable del mismo tema. Así, se siguen los acontecimientos de la contienda tanto en el campo liberal como en el conservador, igualmente que en los países europeos interesados, España, Francia e Inglaterra y, por supuesto, en Norteamérica.
Asimismo, se advierten las diversas facetas con que cada partido resolvía el problema fundamental de su subsistencia y ponía en juego sus medios para lograr el triunfo.
Hay que hacer referencia a la extraordinaria rareza de ejemplares de la edición primitiva, ya que nosotros sólo pudimos constatar cuatro ejemplares completos. ( las hallamos en las bibliotecas de la UNAM, de la Secretaría de Hacienda, de México—Salón Basave–, y en la del Ing. Mondragón, ya fallecido).
En fin, se trata de una obra extraordinariamente importante del fecundo escritor mexicano, quien acometió colosal labor histórica proyectada en diversos libros, además de haber publicado centenares de artículos periodísticos en su larga vida (1840-1917) en los que luce su mentalidad de estructura matemática.
Los dos tomos— el de Guillermo Prieto y el de Santa Anna–, profusamente ilustrados con litografías, grabados de la época y mapas y en papel biblios de 52 kilos. Se tiraron 750 ejemplares de los que nos interesa publicar no más 500.
TRISTE FINAL:
Concluyo con la siguiente información. Intenté seguir los lineamientos establecidos para la publicación de textos de parte de los trabajadores académicos, por enésima vez. Y once more, me encontré con oídos sordos y seres fantasmagóricamente ciegos y anónimos que se negaron a llevar a cabo lo prescrito por las cláusulas 184 y 185 del Contrato Colectivo de Trabajo de la UAM:
Los académicos podrán realizar su trabajo con los principios de libertd de cátedra, de investigación y la publicación libre de sus ideas en tales escritos. La publicación de los resultados de su investigación deben cumplimentarse escrupulosamente.Nadie ha impedido que lleve a cabo las tareas de investigación. No más no las difunden. Esto, entratanto se han publicado por diversas editoriales y la ENCICLOPEDIOA DE MÉXICO, trece libros de los que soy autor. Ninguna editorial ha rechazado mis textos.
Dr. Enrique Fernández Fassnacht: como Rector General tiene usted facultades excepcionales para difundir la cultura del modo expresado en la Ley Orgánica. Por eso, le digo respetuosamente que de no cumplirse estas prescripciones incondicionales para el trabajo académico tendré que seguir luchando dentro del seno de nuestra institución, acudiendo a las comisiones ad hoc, para lograr tales objetivos aunque esto signifique postergar mis planes de jubilación porque considero que resulta denigrante para este trabajador que ni una sola vez en las múltiples ocasiones en que he acudido a las Comisiones y Consejos Editoriales. dichas Dictaminadoras para la Publicación de trabajos de investigación del personal académico, hayan respetado los principios invocados en en nuestro Contrato Colectivo de Trabajo y en nuestra legislación universitaria.

Por eso, me permito consignar aquí que anteriormente, en este mismo año me dirigí

Al Consejo Editorial de la DCSH
Uam-Xochimilco.
Y les expuse:
Señores, con todo respeto he puesto a su consideración los siguientes proyectos editoriales:
1.- La publicación de Viajes de Orden Suprema de Guillermo Prieto.
2.- La publicación de Historia de la Revolución de México en contra de la dictadura del General Santa Anna.

DISTINGUIDOS MIEMBROS DEL COMITÉ EDITORIAL DE LA DCSH:
Finalmente, encarezco su atención para esta petición porque sería mi postrera aportación a la difusión de la cultura en nuestra alma mater ya que estoy en vías de jubilarme y retirándome en forma definitiva pretendo que derechos y obligaciones inherentes al ejercicio del trabajo académico sean respetados escrupulosamente. Sólo espero que el cariñosamente llamado Gesticulador – por el propio Director de la División– con desparpajo dé la orden mímica al Jefe del Departamento al que estoy adscripto para que, al fin, se me permita impartir docencia para cumplir con los FINES esenciales de la academia, acorde al CONTRATO COLECTIVO DE TRABAJO, al REGLAMENTO pertinente y, sobretodo, a la naturaleza intrínseca de toda UNIVERSIDAD.
No creo conocer a los miembros de esa Honorable Comisión y escribo a ciegas ignorando quiénes serán los destinatarios de esta petición, pero sí sé absoluta y fundadamente que deberían ser personas que sostienen el apotegma principalísimo de nuestra Institución.(1) Creí, pues, que los trece miembros se apegarían no sólo a Derecho sino a la buena fe de que ese arduo y costoso trabajo de impresión, pagado al dueño de la Imprenta Loera y Chávez por la edición de las obras príncipes de cada libro, para nada decir del costo del almacenamiento, no se desperdiciará y seguirán las galeras embodegadas, sino que acudirían solidariamente al rescate de tales sendos volúmenes, productos intelectuales en las ciencias, letras, artes, humanidades y con particularidad, en el caso, los que son de alguna importancia para la historia de nuestro país. Sería lo justo así provenga de alguien que ha sido tan inicuamente vilipendiado por muchos de ustedes, particularmente los que abajo descubro bajo el antifaz del cobarde anonimato.

Atenta y respetuosamente,
MANUEL AUGUSTO WALTER LÍVINGSTON DENEGRE VAUGHT ALCOCER.
N° Económico 7835
Profesor Titular del Área Semiológica de la Carrera de Comunicación Social,
Departamento de Educación y Comunicación
Universidad Autónoma Metropolitana,
Unidad Xochimilco.

RESPUESTA ANÓNIMA DE LOS ANÓNIMOS AP+ÓCRIFOS:
(1):Como respuesta a mi petición, recibí un documento apócrifo,sin firmas ni nombres, excepto el de ” Comité Editorial Divisional”– el cual anexo– en que no se me dio, ciertamente, ninguna asesoría en aspectos de la producción editorial, distribución y difusión de mis proyectos de publicaciones, y menos indicios de creación, promoción, apoyo, modificación o supresión de las líneas editoriales bajo las cuales podrían sacarse a luz los textos presentados. Simplemente, declararon anómimamente que la institución no tenía los tamaños ni la debida importancia para publicar obras tan conspicuamente trascendentes e importantes. Tal cual. Como dijo un asesor de la ASecretaría General al ver dicho “dictamen”:
— Esto ni a dictamente llega. Carece de autores y dictaminadores. Es un documento falso, fabuloso, supuesto o fingido. No tiene ninguna validez.

Por otra parte:
De acuerdo con los lineamientos vigentes, corresponde al Consejo Editorial Divisional, a los Comités Editoriales Divisionales y al Área de Producción Editorial Divisional articular la política editorial de la División.
El Consejo Editorial Divisional es una instancia que tiene como objetivo proponer políticas editoriales al Consejo Divisional. Además, entre sus funciones más relevantes está la asesoría en aspectos de producción editorial, distribución y difusión de publicaciones, creación, promoción, apoyo, modificación o supresión de líneas editoriales; además, brinda apoyo al Consejo Divisional para dar seguimiento a la actividad de todos los comités editoriales de la División.
Instancias editoriales. Integrantes
Consejo Editorial Divisional
Ramón Alvarado Jiménez
José Luis Cepeda Dovala (Presidente)
Roberto Constantino Toto
Sofía de la Mora Campos
Arturo Gálvez Medrano
Fernando Sancén Contreras
Comité Editorial Divisional
Francisco Luciano Concheiro Bórquez
Lidia Fernández Rivas
Anna Ma. Fernández Poncela
José Flores Salgado (Presidente)
Salvador García de León Campero Calderón
Adriana García Gutiérrez
Graciela Lechuga Solís
Diego Lizarazo Arias
Jaime Sebastián Osorio Urbina
Celia Pacheco Reyes
Alberto Isaac Pierdant Rodríguez
Raquel Rosales Montañéz

cc
MTRO. MIGUEL ÁNGEL HINOJOSA CARRANZA
Jefe de Publicaciones de la DCSH 
Teléfono: 54 83 70 00 ext. 7060 
Correo electrónico: pubcsh@correo.xoc.uam.mx

LIC. VARINIA CORTÉS RODRÍGUEZ 
Asistente de la Sección de Publicaciones de la DCSH 
Teléfono: 54 83 70 00 ext. 7060 

D.C.G. ORSALIA IRAIS HERNÁNDEZ 
Diseñadora de la Sección de Publicaciones de la DCSH
Teléfono: 54 83 70 00 ext. 7060 
Diseño del sitio DCSH

LIC. ALBERTO MIGUEL VÁZQUEZ
Análisis de Sistemas
IDUME PATATUCHI HATTADI 
Recopilación de Textos

Una respuesta to “AP+OCRIGOS, ANÓNIMOS Y ENCAPUCHADOS DE LA SANTA INQUISICIÓN UAMERA”

  1. QUE ES APÓCRIFO NO *´’=9″3# , PERO SÍ ANÓNIMO COMO EL ARMA DEL COBARDE GRUPAL « Livingstonvaught’s Blog Says:

    […] Just another WordPress.com weblog « AP+OCRIGOS, ANÓNIMOS Y ENCAPUCHADOS DE LA SANTA INQUISICIÓN UAMERA […]

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s


A %d blogueros les gusta esto: